:::: Fundadora :::


Bárbara Micarelli nace en Sulmona, Provincia de Aquila, Italia, el 3 de Diciembre de 1845, siendo ella la sexta de 7 hijos. Sus padres fueron Don Bernardino Micarelli y Doña Celestina Santini, oriunods de Aquila. El mismo día de su nacimineto fue bautizada en la Catedral Basílica de San Panfilo de Sulmona. Siendo su padre un Juez y su madre ama de casa, Bárbara crece en un ambiente familiar Franciscano, el 8 de Julio de 1857, en la misma Catedral en que se bautizo, recibe el Sacramento de la Confirmación de manos del Obispo Juan Sabatino; este suceso marca una etapa importante en la maduración de la fe de Bárbara.

En 1852 un 20 de Enero, Bárabara y toda su familia tienen que trasladarse a Aquila porque su padre fue transferido a esa ciudad por su trabajo como Juez. Este cambio de ambiente es importante en su vida ya que puede observar en esa ciudad la pobreza y la necesidad en que la gente vive, lo cual le hace reflexionar mucho acerca de lo que ella podría hacer por ellos. Bárbara tenía mucha devoción a la Virgen María, con su hermana Carmela, asistia a la escuela "San Pablo", regentada por las Maestras Pías del Niño Jesús...Allí recibe los conocimientos de la Biblia y del Catecismo, aprende a leer y escribir, la urbanidad y todo lo que una buena ama de casa tiene que saber.

Preparada por las religiosas que le enseñan en su colegio, a los 13 años, el 4 de octubre de 1858, en la fiesta de San Francisco de Asis, en la Basílica de San Bernardino, recibe por primera vez el primer BESO DE JESÚS EUCARISTIA.

Creciendo y permaneciendo en el amor de Dios, a los 20 años se enferma gravemente, los médicos no pueden diagnosticar la naturaleza del mal que ya la tenia en cama por casi tres meses por lo cual la declaran desahuciada y solo esperaban su muerte, y cuando todos ya creian que era imposible un milagro, Bárbara despierta de improviso como de un sueño profundo y con los ojos brillantes de alegría exclama: ¡San José me ha curado!.

Luego de este tan grande milagro en la vida de Bárbara, queda claro en su corazón el propósito y el llamado de Cristo en su vida con estas palabras:"TENGO LA VISION CLARA Y PRECISA DE LO QUE DEBO HACER, EN LOS AÑOS DE MI VIDA QUE DIOS POR UN ACTO DE SU AMOR ME QUIERE CONCEDER TODAVIA: cONSAGRARME AL BIEN DE LOS POBRES, DE LOS HUERFANOS, DE LOS NECESITADOS Y CREAR UN INSTITUTO DE HERMANAS QUE CONMIGO TRABAJEN EN LA IGLESIA DE DIOS".

 
 
 
 
· Franciscanas Misioneras del Niño Jesús · Camiri · Bolivia · Derechos Reservados · 2007 ·